Durante el embarazo el cuerpo de la mujer sufre una serie de cambios físicos y hormonales que pueden causar cambios posturales. Estos cambios posturales están asociados muchas veces a molestias como dolor lumbar, dolor inguinal, pseudociática, dolor pélvico, tensión cervical y mandibular e incluso dolor tanto en muñecas como en las plantas de los pies.
A partir de la semana 18 de gestación se puede realizar una valoración completa para empezar a trabajar en la musculatura del suelo pélvico, pero también en el resto de estructuras para minimizar el impacto hormonal y postural en las posteriores semanas de embarazo.
También ofrecemos recomendaciones acerca del ejercicio físico seguro a realizar para mantener un embarazo activo y fuerte hasta el último día de gestación.
Entre la semana 32 y 36 del embarazo se inicia la preparación al parto: proporcionamos información acerca de ejercicios, posturas y respiración tanto para el momento de la dilatación como para el expulsivo, e iniciamos el masaje perineal con el fin de elastificar los tejidos de cara a la salida del bebé por el canal vaginal.
Según finalicen los loquios del parto valoraremos de nuevo postura, abdomen y suelo pélvico con el fin de elaborar un tratamiento personalizado destinado a la rehabilitación de todas las estructuras implicadas en el embarazo y en el parto según las necesidades individuales de cada paciente: diastasis abdominal, incontinencia urinaria, cicatrices, dolor pélvico, prolapsos…
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